Ir a la versión para discapacitados visuales
Tamaño de fuente
A A A
Esquema de color
a
a
a
Imágenes
Maximizar panel

Redes sociales

Faro en las calles

­­

­

­

­

­

­

Celebramos a la Leyenda, Celebramos a Bowie

­­

Sin duda, Marzo pinta con muchos eventos, excelentes, magníficos, y ayer fuimos testigos de un tributo que no parecía lo que pintaba, el plaza condesa como sede sublime, nos entregó una presentación de más de 2 horas. Canciones que son joyas en la historia de la música y de la humanidad, un público entregado y sin fin de sentimientos encontrados, se vivió Celebrating Bowie. FOTOS: Diego Figueroa, Reseña: @luck_sky100
Sin duda, Marzo pinta con muchos eventos, excelentes, magníficos, y ayer fuimos testigos de un tributo que no parecía lo que pintaba, el plaza condesa como sede sublime, nos entregó una presentación de más de 2 horas. Canciones que son joyas en la historia de la música y de la humanidad, un público entregado y sin fin de sentimientos encontrados, se vivió Celebrating Bowie. FOTOS: Diego Figueroa, Reseña: @luck_sky100
Un evento que anunciaba su horario a las 21:00 hrs. Con una excelente puntualidad (20:59 PM), Mike Garson salió con un outfit muy cómodo, camisa blanca, saco de vista casual y lentes de sol, como maestro de ceremonia, agradeció la asistencia y dedico el concierto al camaleón de la música.
Con el gran inicio y la canción “Bring Me the Disco King”, la noche inició tranquila, se veía venir un gran setlits, la voz principal, a cargo de Bernard Fowler, sin duda, no se pudo escoger mejor opción para interpretar a una leyenda como Bowie, obviamente no es la misma tonalidad de voz, pero es lo más cercano que cualquier músico podrá equiparar, y esa fue la ventaja, Bernard cumplió y nos conmovió con su puesta en escena, una actitud de ¡HOY TODOS SOMOS BOWIE!. No tardo en convencer al público que la esencia de Bowie estaba presente, gestos de alegría y miradas que hacían a cualquiera seguirle el paso, su cuerpo fusionaba con las melodías, los cambios de sonidos y una sonrisa ante todo.
Después de “Fame”, fue a la parte trasera del escenario, creíamos que iría a cambiarse el atuendo, pero la sorpresa llego rápidamente, Mike presentaba a Manuel Torreblanca como primer invitado, un músico nacional se encontraba presenta para dar vida propia al gran maestro de nuestra galaxia; pero a su costado derecho, con un brazo fracturado, se encontraba Cuceb Piloto, sí, el de Miró (Aférrate pues), en el siguiente tema, era más que estricto poner atención, la primera canción que viajó al espacio exterior, la que si algún día, vida extraterrestre relaciona a la humanidad con la tierra, fue interpretada por él, “Space Oddity”. Tuvo en su voz, el peso más importante de la noche, muchos asistentes no conocían a Piloto por separado, pero logró hacer una interpretación perfecta, a Torreblanca le salió casi perfecta (por el tono agudo), y con el idioma español, resaltando ¡Vamos México!.
La tercera sorpresa de invitados nacionales, Alfonso bebé André, al principio, causó revuelo, mujeres gritando, hombres pidiendo “Mátenme porque me Muero”, pero su hora y fama eran firmes, con el tema “Starman”, hizo lo que pocos harán en la vida, ser orgullosamente mexicano y tener la calidad vocal para estar presentes con la banda de David Bowie. En le caso de Piloto y Alfonso, tuvieron otras participaciones con el micro abierto, y en otras canciones, simplemente estaban presentes en coros.
Después de esta primera oleada, quedamos satisfechos con un primer medio tiempo, pero los éxitos seguían, hablemos del elenco; Gaby Moreno, un ángel que da gusto saber que ella, podría ser una Bowie en el sexo opuesto, su voz más suave pero de alto alcance, la hicieron perfecta para interpretar canciones del calibre de “Five years” o “Life On Mars?”. Mujeres como ella nos muestran que la música no está limitada a géneros o gustos, Gaby fungió como un todo, guitarra, voz, coros y sobre todo, fue la más cercana en el aspecto de vestimenta, con un traje de grises oscuros rayados, y su pantalón de campana, recupera la atracción visual que Bowie encantaba mostrar. Una de las joyas de la noche, fue el dueto de Gaby y Bernard, “Under Presure”, aclamada por todos, por un momento, sentí que esta canción en vio, coveada era un gran justificante, en mi vida pude y ni vi a Bowie, mucho menos hubiera tenido la oportunidad de escucharlos en vivo justo con este gran crosover de la música, eras tú con Bowie, con su esencia, con la esencia prestada de Fredy, hablaras o no inglés fluido, mal dicho, todos coreaban la letra. A lo que me lleva la siguiente visualización, volviendo a Bernard, obviamente, no era Bowie en persona, pero la actitud, su pasión y sobre todo, el carisma hacían que el público lo aclamara por el simple hecho de ser él quien cantara a nombre de Bowie, sin miedo puedo decir que él es David Bowie negro (sin caer en el racismo).
Instrumentos, Earl Slick como segunda guitarra, nos ofrecía en canciones más ligeras y de movimiento, esos acordes que ponen a bailar a cualquiera, y su sólo, a capela con voz y guitarra (lógico), de “Andy Warhol”, como el encore del concierto. La primera, magnífica y cabal guitarra principal, Gerry Leonard, parte vital para vivir la experiencia Celebrating, sin él, muchas canciones quedarían sin ese tono rudo, riffs desequilibrados que daban potencia a canciones como “Ziggy Stardust”, él para mí, acaparó la noche en los instrumentos.
Mike Garson, luciéndose con su sólo de piano, dando esos detalles tan finos, aportando la esencia en las canciones donde Bowie mostraba desgarre de voz, sólo por conseguir la perfección en su visión, sin duda, Mike como maestro de ceremonia y músico, fue el elemento base para esta agrupación.
En este preciso momento (cuando escribí esto), apenas llegue a mi hogar y empecé reseñar uno de los conciertos que el Plaza Condesa tendrá en este año, entre con una expectativa, que literal, me partieron el hocico porque me dejaron anonadado, entre como un reportero, pero mi instinto fan de Bowie pudo conmigo, este elenco, estas canciones, son lo que necesitaba, jamás había escuchado un repertorio dedicado al gran Bowie y de una manera cabal que hizo llorar a los más fans que yo, en mi vida, podré ver un concierto con David en vivo, pero agradezco a Mike, Bernard, Gaby, Angelo Moore, Carmine Rojas, Earl Slick y Gerry por venir a México, mostrarnos como era la otra parte de Bowie, no como el personaje, sino con su banda sonora. Trajeron al público canciones icónicas como “Heroes, Starman o Rebel Rebel”, temas que muchos amamos y pocas veces se escuchan hablar de ellos, “Time o Young Americans” son algunos ejemplos, “Rock N Roll Suicide” sorprendió a los de antaño; les juro que en ese momento, todo paso desapercibido, si tenías pedos familiares, escolares o personales, el tiempo pasó volando, dos horas y 13 minutos en donde aclamabas por el legado de un ser que siempre miró hacia arriba, le cantaba a las estrellas, en busca de algo o alguien, él sabía que el destino estaba marcado en las estrellas, porque ahora se encuentra en la galaxia viajando como polvo espacial, contagiando con su música a las generaciones que vivió y que dejaran legado.
Al salir del evento, tenías la necesidad de comprar una playera, un souvenir, en mi caso, quería ir a la librería de Miguel Ángel de Quevedo por ese libro de importación que habla del Ziggy Stardust. Un concierto que me satisface al final, si eso es lo que yo sentí, ahora imagina lo que siente el verdadero fan, o el que se introduce al mundo de Bowie por esta presentación. El nombre tiene absoluta autenticidad, es una celebración, conmemoramos dos años del viaje espacial que sigue recorriendo el camaleón, sus amigos, colegas y sobre todo, discípulos, están llevando su legado en forma de concierto tributo a los que tenemos necesidad de oír y vivir a Bowie en vivo. A estas alturas, habrás acabado de leer esto y tal vez no te convenza mi reseña o comentario, quizás, otros medios te expongan con más pasión lo sucedido ayer a las 9 PM en la Av. Juan Escutia, pero te agradezco el tiempo que desperdiciaste en leer esto, si viviste la experiencia Celebrating, cuéntame como es desde tu punto de vista. Como llegué temprano, me acomodé en medio del inmueble, casi a 5 metros de las vallas, donde con actitud de otras personas y mis pasos improvisados de baile, termine sudado, contagiado por la música y sobre todo, con una de las mejores experiencias en concierto vividos en el Plaza, en el año y en mi vida. Aunque faltara “Ashes to Ashes”.
“We Can Be Heroe, Just For One Day…