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“The Hole in the Ground”: Nada más terrorífico que un niño maligno
“I´m sorry, mommy.”- Falso Chris en The Hole in the Ground
“I´m sorry, mommy.” - Falso Chris en The Hole in the Ground

Por Jimena Colunga Gascón

Las películas de terror están hechas del mismo material que las religiones: el temor a lo desconocido. Así como nuestros ancestros inventaron deidades incorpóreas y amorfas para darle sentido a los fenómenos de la naturaleza, el horror consiste en la materialización de enfrentar nuestros propios miedos. A partir de esta premisa, dentro del cine de terror se han hecho filmes sobre monstruos, fantasmas, fuerzas superiores indefinidas, comportamientos de la psique humana y, en algunos casos, una mezcla de todas ellas. Hay en la ausencia de luz un sentido de desprotección absoluto al estar incapacitados para reconocer el entorno de la forma en la que estamos acostumbrados a hacerlo. Nuestros ojos y el reflejo de la luz en ellos son nuestra principal arma de todo lo posiblemente oculto y potencialmente dañino.

Sin embargo, hay algo especial en esas películas de terror basadas en el trastorno humano porque hay pocos misterios más grandes que lo habitante de la cabeza de otros. Finalmente, relacionarnos con las personas a cualquier nivel es un salto de fe, de confianza, en la voluntad de otro ser humano para no lastimarnos.“The Hole in the Ground” es una película de terror, dirigida por el británico Lee Cronin, cuya historia no sólo habla de comportamientos humanos inusuales sino de uno de los fenómenos más terroríficos en la imaginación del ser humano: un niño trastornado, un niño poseído. Frecuentemente, las historias sobre niños malditos tienen por heroína a una madre sola porque hay pocas cosas como el amor maternal para darse el valor de enfrentarse a todo.

Sarah O´Neill es una joven madre irlandesa que huye junto con su hijo pequeño de un asunto severo de violencia intrafamiliar, hacia una remota residencia en las montañas. Pronto sabemos de la existencia de un hoyo, literalmente un hoyo en la tierra en medio del bosque contiguo al nuevo hogar de la familia. Como todos los países tienen leyendas sobre seres naturales, en este caso, escuchamos la historia de unos seres extraños viviendo en el subsuelo justo (¿por qué no?) debajo del hoyo. A la par de esto, se sabe en el pueblo de la historia de una loca viejecita que, trastornada, un día comenzó a dudar de la identidad de su propio niñito. “No es mi hijo”, se le escuchó decir miles de veces hasta el mal día cuando lo arrolló con el auto de la casa. Aún sobreviviente, acosa a los lugareños con la misma historia y debe ser reportada a su todavía marido quien con toda la paciencia del mundo la devuelve a su casa.El hijo de Sarah, Chris, se pierde un día en un berrinche por la ausencia de su padre y después de una intensa búsqueda, el niño vuelve solo a su casa como si nada hubiera pasado. Comportamientos extraños comienzan a manifestarse en el niño, comerse una araña, por ejemplo, no recordar historias en común con su madre, tener aficiones particulares, etc. Sarah está segura de haber perdido la cordura hasta conocer sobre la historia de la viejecita, quien, en un arranque, ya le advirtió que ese no es su hijo. Pasan los días de Sarah tratando de encontrar una explicación a los fenómenos inusuales de su progenie hasta que, invariablemente, llega a la misma conclusión.

A partir de ahí, se enfrenta frontalmente con el ser extraño en cuestión y tendrá que luchar intensamente para recuperar a su verdadero pequeño.A pesar de la existencia de un montón de películas europeas de terror, son inusuales aquellas con una estructura dramática y narrativa similar a las gringas: se presenta una situación común, se presenta un villano, se presentan screamers y momentos explícitamente terroríficos y se concluye en breve, ya sea para bien o para mal. Lo que sí es distinto, por ejemplo, es el tratamiento visual de esta película en donde vemos planos alucinantes con un movimiento libre entre los ejes de la imagen. Se ve el característico color del cine europeo (especialmente el ubicado en provincia) con tonos verdosos tirándole a vintage aunque se trate de una película actual.

En general, el sonido en las películas de terror es fundamental para conseguir el efecto deseado en el espectador, se utiliza para crear suspenso y para aumentar el impacto de los screamers. De hecho, si uno viera su película de terror favorita sin sonido, es muy probable que el impacto de las imágenes no sea suficiente para generar el estado de ánimo específico del género. En esta peli, se pasa desde el silencio absoluto hasta la construcción de atmósferas muy largas, le hace al espectador encajar las uñas en la butaca un tiempo más prolongado.

Lee Cronin, a pesar de no tener una filmografía tan abundante, se ha consagrado ya como un director del género de terror y ha conseguido una identidad particular al hablar una y otra vez sobre la premisa “y sí, la persona que tienes al lado no es la persona que tú crees”, repitiéndose, por ejemplo, en la peli donde se estrenó como guionista, “Through the Night”. Otro elemento interesante a tener en cuenta es justamente la ubicación de la película: a pesar de ser la tierra del terrible “leprechaun”, Irlanda no se caracteriza por una producción cinematográfica de este género.

En muchos momentos hace referencia a aquella película de Reneé Zellweger en donde siendo una madre soltera y añeja decide adoptar a una indefensa niña que, literalmente, encarna al demonio. En esa historia, lo peor es que no hay poder humano ni divino que salve a la protagonista de ser la custodia legal de Satanás, a pesar de haberlo prendido todo en fuego. En el caso de “The Hole in the Ground”, la cosa no termina tan mal, no obstante, termina con un cliffhanger particular que, seguramente, no anticipa una secuela.No hay mayor cosa para decir sobre el tema. Es recomendable si se busca el terror psicológico y las secuencias de suspenso de largo aliento abriéndole el camino a un estado de tensión extremo.

Dicen que ver una película de terror quema calorías tanto como ir al gimnasio excepto que el gimnasio libera endorfinas mientras el terror simplemente lo pone a uno tenso. La vida real es suficientemente estresante, ¿por qué habría uno de pagar para hacerlo, por un par de horas, mucho peor?

THE HOLE IN THE GROUND Trailer (Horror 2019) - Seána Kerslake Movie

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